Rodaje del documental "Ulises ya no vive aquí"

El cortometraje documental ULISES YA NO VIVE AQUÍ está acabado.
Ahora seguimos para bingo.

miércoles, 15 de mayo de 2013

El cosmonauta


Director: Nicolás Alcalá
Actores: Katrine de Candole, Leon Ockende
Ciencia-ficción / España / No recomendada para menores de 7 años / 99 min.

                El Cosmonauta ha sido la primera película española financiada mediante crowdfunding o micromecenazgo, lo que le ha valido, en los últimos cuatro años, ser un referente habitual en los medios cuando se ha hablado de este procedimiento emergente de financiación y, por lo tanto, labrarse un nombre incluso antes de estar acabada. Por este procedimiento recaudó 450.000 €, cantidad nada desdeñable, pero una suma impensable en este momento, en el que el crowdfunding es cotidiano y se producen así desde películas hasta discos, conciertos, obras de teatro o cualquier proyecto que nos podamos imaginar. Una cantidad que sus productores consiguieron aumentar, por otras vías incluida la Comunidad Europea, hasta los 850.000 € que acabó costando la película, sin contar sueldos, de manera que no estamos hablando de una película low cost, si no de una producción media tirando a alta.
                Por otro lado El Cosmonauta se estrena a la vez en todas las ventanas que la industria permite en este momento: cine, DVD, TV e Internet. Además de la versión cinematográfica y televisiva, en la red hay colgadas 34 piezas sueltas, que no siempre corresponden al montaje definitivo y que el espectador puede ver en el orden que quiera, componiendo su propia historia. Esta característica transmedia le ha valido notoriedad mediática. Interesante en cuanto que abre posibilidades nuevas y, sobre todo, abre también el debate de la exhibición en momento en los que el cine, como ventana principal, está en franco declive.
                Al margen de su potencia mediática, que ya les ha servido a sus creadores para auparse al limbo de la notoriedad y, con toda seguridad, conseguir próximos y merecidos proyectos cinematográficos, hay que hablar de la película porque, a fin de cuentas, de eso se trata.
                 Cuenta la historia de un triangulo amoroso en la Ciudad de las Estrellas soviética, en plena carrera espacial. Uno de los tres astronautas es mandado al espacio y, aparentemente, desaparece. Sin embargo, consigue volver  a la Tierra, que encuentra despoblada.
                La factura de la película es buena, quizá no tanto como cabría de esperar dado el presupuesto, pero es creíble. Las localizaciones están bien elegidas, el attrezzo está conseguido, la puesta en escena es interesante y, en general, consigue crear una atmosfera muy adecuada y envolvente. A ello ayuda la fotografía y el etalonage, que aporta un color muy "años 60". Habría que decir que las expectativas que abre su visionado en la red, con esas piezas sueltas, pequeñas píldoras un tanto enigmáticas, lentas y estilizadas, no acaba de corresponderse con el montaje final, que termina haciéndose plúmbeo y aburrido. Pretende ser Solaris, la obra maestra de Tarkovski, pero no lo consigue, aunque hay que alabar la osadía a la hora de elegir tamaño referente, jugar en ligas mayores en la primera película es un peligro evidente, pero siempre resulta refrescante ver que alguien tan joven como Nicolás Alcalá y su equipo apuestan por el riesgo y no lo por lo comercial.  El problema es que la película no avanza dramáticamente y la elección del tempo lento, muy soviético, no ayuda nada, la historia que cuenta no parece que vaya a ningún lado y, llegado un momento, deja de interesar completamente.

                Por otra parte, la interesante puesta en escena, muy creíble como decía salvo la parte del cosmonauta perdido en una Tierra deshabitada, se ve mermada, a mi juicio, al elegir rodar en inglés con actores ingleses. Supongo que eso es debido a la proyección internacional que se le pretende al film y a sus propios autores, pero merma realidad a la historia, ya que los protagonistas no dan el perfil y oírles hablar en inglés no ayuda a la verosimilitud de la historia, sobre todo cuando al principio vemos a un científico italiano que habla en su idioma, de manera que ¿cuál es la norma idiomática del film, la autenticidad o las ventas internacionales?
                El Cosmonauta resulta un proyecto interesante, por lo que decíamos en cuanto a su financiación y  a su distribución, pero una película fallida.

                Si vas a verla y no formas parte de los casi 5.000 contribuyentes de la película te eximo, por una vez de ver completos, los títulos de crédito, más largos que la guía telefónica de Cuenca, donde aparecen todos y cada uno de ellos por orden alfabético, en dos tandas según el dinero que hayan puesto, y que dura 25 minutos.

Conclusión: Si te gustan los experimentos, en general, vete a verla. Si te aburrió Solaris, ni se te ocurra.